
El pasado domingo estuvimos en Cuenca de nuevo. Esta vez visitamos la Fundación Antonio Pérez, y allí descubrimos un recinto asombrosamente agradable, de proporciones correctas, conformado entendiendo el entorno y el uso destinado, jerarquizado. No dejéis de pasear por ese patio. No pudimos más que sentarnos a contemplarlo, a disfrutarlo, asimilarlo. Un claro ejemplo de buena arquitectura. "Canadá" os podrá contar más cosas....